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Los Beneficios de la Serenidad en la Vida Diaria

Serenidad

La serenidad puede ser pensada como un modo de vida que incluya comportamientos y pensamientos asociados con sentirse calmado. Nos permite estar focalizados en el aquí y ahora. Además, nos da la capacidad de repensar las vivencias y redefinir nuestras respuestas ante determinados estímulos.

Según Frederickson, la serenidad es una de las diez emociones positivas. Esta teoría fue desarrollada por los autores y nos permite priorizar el presente y reformular prioridades. Por otro lado, como emoción positiva, tiene una gran ventaja sobre las denominadas emociones negativas. Veamos: las emociones negativas nos protegen, alertan, nos hacen sentir seguros, a salvo. Las emociones positivas, en cambio, nos habilitan a ser más creativos. Por ende, tenemos más capacidad para encontrar alternativas. Esto nos ayuda a resolver problemas o a salir de situaciones estresantes. E, incluso, a encontrarles algún sentido positivo. Nos permiten construir recursos psicológicos y sociales. Nos llevan a una mejor comprensión de nosotros mismos. Las emociones positivas evitan que  entremos en el modo pelea o fuga que tanto nos perjudica.

Los budistas dicen que nuestra mente es como un mono que salta de una rama a la otra. Pasea del WhatsApp al mail. Luego, va de este a Instagram y de ahí a los noticieros. Después, se queda moneando durante horas en la rama del árbol llamada «la preocupación de turno». Por el contrario, si estoy en estado de serenidad. Bajo mis revoluciones registro mejor mis emociones. Es sabido que sólo aceptándolas puedo transitarlas mejor. Es admitir los días de lluvia como lo que son: días en los que hay que salir con paraguas.

La serenidad es un estado sumamente poderoso. En este estado, una persona termina estando en paz con quién es y en dónde está.

Cultivar la serenidad

Son enormes los beneficios de esta emoción.

No nacemos con serenidad. Es adquirida y debe ser pulida durante todo el proceso vital y supone haber adquirido un buen grado de autoconocimiento.Esta se logra a través del trabajo personal de autoconocimiento y del ejercicio de tolerar la frustración. No es fácil lograrlo. Sin embargo, es vital para vivir de un modo más pleno las alegrías. También ayuda a tolerar mejor los dolores.

La serenidad a veces se logra de la mano de la madurez. Esto sucede especialmente cuando logramos aprender a tolerar la frustración. Esto es importante si las cosas no son o no nos salen como queremos.

Sin embargo, nadie nos puede prometer vivir en un estado permanente de serenidad. Esta emoción requiere un entorno sosegado para disfrutar de ella. Paradójicamente, la vida es cambio. La vida implica movimiento, lucha de pulsiones. Entonces, en medio de las tormentas de la vida, ya sean internas o externas, enfrentamos aguas profundas. Debemos esperar a que pase la ola. Y, si podemos, agarrarnos bien fuerte del fondo.

Algunas ideas

Aqui les comparto algunas ideas que a mí me ayudan –

  1. Estar en contacto con la naturaleza. Jardineria
  2. Las mascotas: es “un must” .A mi me serena acariciar a mi Fionna.
  3. Ejercitaar mindfulness.
  4. Ejercitar la aceptación.

Cerraando

La serenidad es la aceptación sin resignación. La reflexión con acción, del desorden al propósito. La oración que se le atribuye a San Francisco de Asís comienza así: «Dios mío, concédeme la serenidad.» Esta serenidad me permite aceptar las cosas que no puedo cambiar. Pido el valor para cambiar las cosas que puedo. También pido la sabiduría para reconocer la diferencia.»

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